miércoles, 27 de febrero de 2013

ejercicio 22

A) El total del presupuesto español asciende a 319.460,6 millones de euros.

B)- Me sorprende que en una de las cosas que más han reducido sea en sanidad con un 22%, mientras que en la casa real tan solo se han reducido un 4%.

-En becas universitarias recortan un 3,8%.

-Una de las cosas que mas me a sorprendido a sido la cantidad destinada a los ayuntamientos para atender a los más desfavorecidos ha descendido un 40%, quedándose en 30 millones de euros.

-Las pensiones aumentan 1%

-En educación, cultura y deporte recortan un 17,2%

Mi conclusión es que recortan en lo que no tienen que recortar y dejan intacto o recortan una cantidad muy pequeña en lo que mas deberían recortar.

Ejercicio 19

Listado de empresas que aseguren que el propietario respete los derechos de los trabajadores:  
1- Google
2- Apple
3- Davur
3- Microsoft
4- Acer
5- Marx
6- Ben & Jerry's

viernes, 1 de febrero de 2013

ejercicio 17 páginas 48,49,50,51,52,52


CUANDO LA DIFERENCIA ES DESIGUALDAD.

Todas las sociedades humanas están formadas por individuos y grupos diferentes, y estas diferencias pueden ser generadoras de riqueza o de conflictos.
Así como las diferencias, entendidas como diversidad y si están bien gestionadas, pueden aportar variedad y riqueza, las desigualdades han de ser reducidas y eliminadas en nombre de la justicia y la equidad.
La cauda de la inmigración no son, evidentemente, los inmigrantes. Esta visión, que acentúa las diferencias, aumenta las dificultades para la convivencia y la plena integración de la sociedad, entre otras razones, porque produce un cierre mutuo y una exacerbación y defensa de las “identidades” recíprocas, lo que impide la comunicación y el diálogo. Esto hace que los que pertenecen a la sociedad receptora se sientan superiores y consideren la integración de los otros como un acto de acogida y de tolerancia hacia las costumbres de los diferentes. Para que un diálogo sea posible, es necesario que se dé en términos de igualdad.
Para que las diferencias culturales, pues, no se conviertan en desigualdades, es necesario que las distintas partes encarnen la problemática desde una posición común.


-La larga lucha de las mujeres por la igualdad.
En la mayor parte de sociedades y a lo largo de toda la historia, la mujer, la mitad de la humanidad, ha estado sometida al hombre. En las sociedades antiguas, en que el trabajo, la defensa del grupo y el dominio de basaban en la fuerza física, la mujer estaba en una situación de inferioridad. Además, el hecho biológico de la maternidad representaba  un factor añadido que posibilitaba el dominio físico del macho.
-La discriminación de la mujer en la historia.
Algunas mujeres han llegado a aceptar que su destino era ser inferior que los hombres, y esto ha impedido que durante muchos siglos tomaran conciencia de la injusticia de su situación e iniciaran movimientos de liberación. Por esta razón es difícil conocer el alcance de la lucha de algunos grupos de mujeres que ya en la antigüedad se rebelaron contra su situación. Durante el renacimiento aparecieron varios escritos en lo que se pedía la misma educación para las niñas que para los niños.
Pero no fue hasta el siglo XVIII que, como consecuencia de las ideas ilustradas,  se comienzan a extender las ideas de la igualdad de la mujer y se inician auténticos movimientos de liberación.
La idea de igualdad se plasma oficial y públicamente en la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano en 1789.
En el siglo XIX esto empeoro gravemente a las mujeres se les trato mucho peor, más tarde en Inglaterra la lucha se radicalizó (rompían escaparates, incendiaban casas, etc.) La represión fue dura y las mujeres entraban y salían continuamente de las prisiones, hacia huelgas de hambre y practicaban la desobediencia civil. Pero en Inglaterra no consiguieron el voto hasta 1928, cuando en otros países ya lo habían conseguido.  
Durante el siglo XX en la mayor parte de los países, las mujeres no tan sólo consiguieron el voto, sino también la igualdad de derechos.

ejercicio 16 páginas 44, 45,46,47


-Iguales pero diferentes.
En algunos aspectos todos los seres humanos somos iguales, en otros, en cambio, somos diferentes.
Físicamente todos somos diferentes.
-Diferencias culturales.
Además de los rasgos físicos, los individuos y los grupos humanos también presentan otras diferencias.
-El concepto de cultura.
Parece que con la palabra naturaleza nos podríamos referir a la herencia genética, pero el término cultura es más complejo. Tradicionalmente, este vocablo ha tenido dos acepciones básicas.
1. El conjunto de las mejores relaciones humanas en los diversos campos: conocimientos, prácticas, etc. En este sentido, decimos que una persona es más culta cuantos más conocimientos y prácticas de esta clase ha incorporado a su vida.
2. Todo el conjunto de lengua, creencias y formas de vida de una comunidad determinada, que la diferencia de las demás.
En el primer caso se acentúan los elementos comunes de la humanidad y se parte de una valoración.
En la segunda acepción se acentúan los elementos diferenciadores que dan una identidad a los miembros de un grupo determinado.
-Cultura y tradición
Todo aquello que constituye una cultura es lo que los padres transmiten a sus hijos, y por eso constituye la tradición.


CUANDO LA DIFERENCIA ES DESIGUALDAD.

Todas las sociedades humanas están formadas por individuos y grupos diferentes, y estas diferencias pueden ser generadoras de riqueza o de conflictos.
Así como las diferencias, entendidas como diversidad y si están bien gestionadas, pueden aportar variedad y riqueza, las desigualdades han de ser reducidas y eliminadas en nombre de la justicia y la equidad.
La cauda de la inmigración no son, evidentemente, los inmigrantes. Esta visión, que acentúa las diferencias, aumenta las dificultades para la convivencia y la plena integración de la sociedad, entre otras razones, porque produce un cierre mutuo y una exacerbación y defensa de las “identidades” recíprocas, lo que impide la comunicación y el diálogo. Esto hace que los que pertenecen a la sociedad receptora se sientan superiores y consideren la integración de los otros como un acto de acogida y de tolerancia hacia las costumbres de los diferentes. Para que un diálogo sea posible, es necesario que se dé en términos de igualdad.
Para que las diferencias culturales, pues, no se conviertan en desigualdades, es necesario que las distintas partes encarnen la problemática desde una posición común.